domingo, 15 de enero de 2012

"DIEZ ESTRATEGIAS DE MANIPULACIÓN MEDIÁTICA." // De Noam Chomsky.

Artículo redactado por Sylvain Timsit, recogido en Pressenza: ”10 Estrategias de Manipulación” de los medios:

1. La estrategia de la distracción El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
2. Crear problemas y después ofrecer soluciones. Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.
3. La estrategia de la gradualidad. Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.
4. La estrategia de diferir. Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.
5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad. La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad.
6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión. Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido critico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…
7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad. Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.
8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad. Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…
9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!
10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen. En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Documental: CHEKPOINT ROCK. CANCIONES DESDE PALESTINA.

Es un motivo de orgullo comentar una producción propia de tanto calado, y que debería exhibirse por todas las pantallas del mundo para dar a conocer la vitalidad de la resistencia palestina frente a la cultura de la muerte que pretende imponer Israel en los territorios ocupados. La música se convierte en la metáfora ideal para recordar que un pueblo que canta no muere, porque mientras haya algo que transmitir el sentimiento de nación se mantendrá vivo en el corazón de cada refugiado. Checkpoint Rock es una lección de esperanza colectiva, de armonía interna frente a los ataques externos. Un magistral documental que aúna a la perfección la fuerza de la razón con la emoción contagiosa, provocando que el espectador no pueda permanecer impasible ante un espectáculo en el que la vida del artista peligra.

Seguramente Fermin Muguruza y Javier Corcuera podrían hacer un segundo documental siguiendo las trayectorias de los participantes en Checkpoint Rock y sus familias, mucho más aún de conseguir burlar la prohibición de filmar en Gaza. En el montaje acabado ya se alude a la suerte corrida por uno de los miembros del disperso cuarteto Ayman Pr y los suyos, con la muerte de su padre durante los últimos bombardeos. Pero como decía el poeta Mahmoud Darwish, alma mater e inspirador de la canción palestina, en su país todavía hay gente que muere de forma natural y no porque le quiten la vida de forma violenta. Es un lema regenerador recogido durante su entierro, con cuyas impresionantes imágenes se abre la película. Sus palabras fluyen desde ese momento por todo el metraje hasta culminar en el homenaje final, con un interpretación de Le Trio Joubran en la que estos virtuosos del «oud» parecen entrar en trance y llevarnos hasta el climax de la fusión total entre el texto y la música.

Checkpoint Rock impacta mucho más que el trabajo previo de Fatih Akin «Cruzando el puente: Los sonidos de Estambul», porque en Palestina la música árabe se desarrolla en un contexto de pura supervivencia, y a nada que se traslade allí un estudio móvil de grabación se registran actuaciones llenas de verdad en las que surgen a cada paso las voces de la calle. La película abunda en testimonios mágicos, unos hablados otros cantados, aunque cuando se rapea ya no hay diferencia entre una cosa y otra. El portavoz del grupo de hip hop Dam parafrasea a Public Enemy, que decían que el rap afroamericano era la CNN de la calle, añadiendo que el rap palestino es la Al Jazeera de la calle. Este mensaje que parece un grito de protesta tiene también su vertiente cotidiana, que se vuelve más intimista gracias a la música, y así, en pleno recital instrumental de Habib Al-Deek se aprecian los ecos de los niños que juegan fuera de campo, componiendo un tan bello como conmovedor apunte del natural.

No hay un solo minuto que sobre en Checkpoint Rock, donde cada intervención está más que justificada, y eso diferencia el proyecto de Fermin Muguruza y Javi Corcuera de los que habitualmente se exhiben en las salas de cine. Cómo no enamorarse del descaro y la gracia innata de la raperita Safaa Arapiyat. 

Cómo no sobrecogerse con el sentido estribillo entonado por Shadi Al-Assi cuando dice «volveremos a nuestra tierra, volveremos a Jerusalén». Ellos tienen la paz, se la han robado. Basta con ver las imágenes del puerto de Acre, casi salidas directamente de un cuento de Las Mil y Una Noches. ¿Quién puede destruir tanta belleza? ¿Quién puede callar la expresión de un pueblo tan profundamente libre?

[CHEKPOINT ROCK: Canciones de Palestina]

domingo, 20 de noviembre de 2011

Documental: APAGA Y VÁMONOS.

Apaga y vámonos es la historia sobre una nación usurpada, sobre un genocidio olvidado, sobre la globalización, sobre un río. Es la historia filmada del asedio al pueblo mapuche-pehuenche y del fin progresivo de sus comunidades a manos de Endesa-España y el propio gobierno chileno. Los mapuche, que resistieron durante siglos a la colonización española después de los embates del Imperio Incaico, y que sobrevivieron a la constitución de la República de Chile, hoy se ven perseguidos por la democracia, que permite que se inunden sus territorios y su pasado. Los que se rebelaron pueblan las cárceles bajo acusación de terrorismo, sometidos a torcidos juicios con testigos sin rostro en los que se aplica la funesta ley antiterrorista decretada por la dictadura de Pinochet.

[Apaga y vámonos]

martes, 1 de noviembre de 2011

Documental: LA DEMOCRACIA ES UNA FALACIA.

La democracia es una falacia es un documental que evidencia que la democracia no es más que una bonita palabra. La realidad de lo que acontece en todos los países se podría definir de muchas formas menos como democracia. Honduras es un claro ejemplo de las corruptelas e intereses que generan nuestra miseria, también es un claro ejemplo de la crueldad con la que se mantienen los privilegios de la oligarquía.

 
[La Democracia es una Falacia]