miércoles, 30 de mayo de 2012

Reseña: FEAR FACTORY_The industrialist.

La banda angelina regresó con material nuevo después de 5 largos años desde que publicaran aquel disco infumable llamado Transgression, tras superar los problemas internos de la banda. El disco Mechanize fue la excusa perfecta para tal anhelado regreso y como los regresos siempre traen novedades, éste trajo la vuelta a la banda del guitarrista Dino Cazares tras la reconciliación con el cantante Burton C. Bell. Así mismo ficharon a Gene Hoglan de los STRAPPING YOUNG LAD para la batería. Mechanize, sin ser Demanufacture, la obra maestra de la FEAR FACTORY, si se aproximaba bastante y nos dejó con un muy buen dulce sabor de boca al comprobar que la banda volvió a su sonido más industrial, a ese sonido que les catapultó a lo más alto de la escena metalera. Pues bien, estos chicos no han estado perdiendo el tiempo y nos regalan al oído de nuevo otro discazo superando si cabe a su predecesor, a Mechanize. The industrialist es el titulo escogido para tal obra que voy a analizar. Veamos.

Tres criterios o aspectos muy a tener en cuenta: portada, concepto del disco y análisis de canciones. Primero, topamos con la portada del disco obra, de Anthony Clarkson, con las siglas de la banda metamorfoseadas en una cara de ¿robot? que nos mira con unos ojos brillantes y desafiantes. La portada no está nada mal, pero se la podían currar más, ya que, desde Archetype, cada portada, en cuanto a concepto y diseño, guarda muchísimas similitudes.

Segundo, nos encontramos de nuevo ante un disco conceptual. Como ya hicieran en su día en la mitad de los ’90 en los discos de Demanufacture, Obsolete y Digimortal, FEAR FACTORY abordan de nuevo una historia conceptual en este nuevo disco, el octavo ya de su dilatada carrera. Y es que al grupo siempre le ha gustado hablar en sus letras del futurismo, de los problemas surgidos entre la revolución tecnológica y el ser humano, de las nuevas tecnologías, de ciencia ficción, etc. Bueno, pues en este disco nos narran la historia de The Industrialist, un autómata creado por el ser humano, que no es sino la encarnación de todas las industrias adoptando la forma de eso, de autómata. A lo largo del disco observamos cómo el autómata desarrolla sentimientos e instintos a través de la observación y el aprendizaje, hasta que desarrolla uno de los instintos más particulares de la especie humana, el instinto de matar (el ser humano es el único ser que mata por placer). ¿Qué pasa? El autómata, The Industrialist, decide acabar con la especie humana. ¿Lo conseguirá? Escucharos el disco detenidamente y lo sabréis. No quiero joderos el final. Mi tarea es detallar las canciones en cuanto el aspecto musical se refiere, que viene a ser el tercer criterio.

The industrialist, arranca con el tema homónimo, el que da nombre a la historia y al disco. The industrialist empieza con una voz en off metalizada a modo de intro sobre unos poderosos sintetizadores a cargo de Rhys Fulber que anuncian el advenimiento de algo glorioso, justo después ataca salvajemente la guitarra eléctrica de Dino Cazares. Vale, sí, el esquema de los riffs de Dino Cazares se repite hasta la saciedad. Pero, si de verdad conocéis el género del Metal Industrial, sabréis más que de sobra que una de las características es la repetición de riffs pesados y graves de guitarra eléctrica, entre otras cosas.

Volviendo al tema, junto los atroces riffs surge la voz gutural que se te clava en el hígado de Burton C. Bell, y una batería a toda hostia (programada, eso sí, pero que si no os cuento ahora que las baterías del disco están programadas tal vez ni os hubierais dado cuenta, pues brillan con total naturalidad). El tema desprende un halo de oscuridad acojonante incluso en el estribillo. 

Recharger mantiene la violencia (sonora) con la que empezaba el disco, y se me pasan por la cabeza su época dorada con el Demanufacture. Qué forma de tocar riffs agresivos Dino, qué mala hostia rezuma Burton C. Bell, qué batería más precisa y contundente dándole velocidad al tema cuando le conviene. Joder, estos son los FEAR FACTORY que más molan, rozando el Death Metal con unos precisos efectos de sintetizador. Agarraos que viene curva peligrosa. 

New Messiah, desde el comienzo y a lo largo del tema, suda Metal Industrial por los cuatro costados. ¡¡¡Qué salvajes, la puta madre!!! Dan ganas de golpear y reventar todo lo que tengas a tu lado, pero uno se conforma con hacer headbanging. Una producción y ejecución exquisita con un estribillo directo a patear tu cráneo una y otra vez, donde la voz limpia de Burton C. Bell muestra su riqueza. Sin duda, uno de los grandes temas del disco que seguro que no falta en la gira de la banda angelina.

God eater empieza con unos repiques de teclados que me recuerdan al incio de Tubular Bells de Mike Oldfield pero se van diluyendo tras la irrupción de los pesados riffs de Dino Cazares y los guturales de Burton. A medida que avanza el tema van cobrando fuerza los samplers del sintetizador recordándome por instantes a sus colegas metaleros de STATIC-X cerrando el tema con los teclados del inicio.

Llegamos al ecuador del disco y nos encontramos con Depraved mind murder es una canción que tritura tus oídos, que manera de ejecutar los instrumentos en perfecta sincronía, bestial. Salvando las distancias, puede venirnos a la mente el disco de debut de la banda Soul of a new machine, por la agresividad Death y mala hostia que escupe este tema. 

Virus of faith arranca con una fuerza que te echa para atrás, muy bruta intercalado todo ello con unos pasajes muy intensos y oscuros de introspección donde la voz limpia de Burton C. Bell logra unos efectos melódicos alucinantes.

El séptimo tema es Different engine. Un tema directo a la yugular que de nuevo recuerda los momentos dorados de FEAR FACTORY. Aquí la batería y los samplers secuenciados llevan un peso considerable creando atmósferas futuristas, por así llamarlas. Los guiños al Death Metal aquí son constantes. Nos vamos acercando al final del disco y sí, es cierto, este disco se escucha en un abrir y cerrar de ojos.

En Dissamble rugen las guitarras eléctricas de cariz más Groove in crescendo donde los sonidos electrónicos emulando al autómata están currados y muy logrados. Mientras Burton a la suya, desgarrándose el alma y las cuerdas vocales con sus guturales. El fin se acerca con el tema que sirve de preludio al último. Este preludio de escaso minuto y medio llamado Religion is flawed because man is flawed sirve como puente al última tema del disco. Un medio tiempo instrumental, épico y lleno de suspense ¿habrá conseguido el autómata el exterminio de la humanidad? Pues eso se descubre en el último tema del disco, Human augmentation, donde, a lo largo de los cerca de nueve minutos que dura, el Metal brilla por su ausencia pero no la electrónica, pues bajo efectos de sintetizador una voz robótica (la del autómata) nos relata el fin de la historia.

En la edición especial del disco nos obsequian con dos temas extras: la remezcla del séptimo tema del disco, Difference engine (llamado en la remezcla Blush response) y una versión del tema Landfill de la banda industrial PITCHSHIFTER, bastante aceptable.

En definitiva, un disco corto pero intenso, muy muy intenso, además de oscuro, afilado, abrasivo, demoledor, incisivo, agresivo… The industralist es el regreso definitivo de FEAR FACTORY, donde por fin vuelven al lugar que se merecen, tras llegar a publicar en su día infumables discos como lo fueron Transgression y Digimortal; The industrialist nos recuerda a los FF de Obsolete, y sobre todo de la joya de la corona de su discografía: Demanufacture. Sin duda, la máquina del miedo está jodidamente bien engrasada, y que siga así por muchos años.


Tracklist:

01 - The industrialist.
02 - Recharger.
03 - New Messiah.
04 - God eater.
05 - Depraved mind murder.
06 - Virus of faith.
07 - Difference engine.
08 - Dissemble.
09 - Religion is flawed because man is flawed.
10 - Human augmentation.
11 - Blush response. (Remix del tema Difference Engine) [Bonustrack]
12 - Landfill. (Versión de PITCHSHIFTER) [Bonustrack]


Videoclip de "The Industrialist"

FEAR FACTORY

lunes, 30 de abril de 2012

Reseña: DARK TRANQUILLITY_Zero distance. [Ep]

Con nueve discos de estudio a sus espaldas y uno en directo, los suecos DARK TRANQUILLITY son ya una banda consagrada en la escena metalera internacional, donde su nombre es uno de los habituales junto a otros pesos pesados en los grandes festivales metaleros de Europa.

Mientras permanecemos a la espera de que decidan meterse al estudio a grabar la continuación de su noveno y aclamado disco We are the void (2010) nos lanzan este miniEP digital vía iTunes con 5 canciones nuevas, que son los bonustrack de la edición especial del disco We are the void (Tour Edition); es decir, la edición especial de su noveno disco.

A estas alturas, la banda sueca más representativa del Death Metal melódico, junto a los también suecos IN FLAMES, no nos descubren nada nuevo en lo que se refiere a su música, pero sí nos sacia a más de uno el apetito que tenemos sus fans de material nuevo. Y es que estos suecos son como los mejores vinos. Cuantos más viejos, mejores músicos son.

Zero distance es un tema adictivo, muy en la onda de sus últimos singles. Los de Gotemburgo arremeten a toda hostia con el teclado (muy presente en toda la canción), y la voz de Mike Stanne, cruda en todo momento, encabeza el corte que da nombre. No es para menos. De este tema hay grabado un videoclip con unos efectos digitales increíbles, donde Mike canta sin el resto de la banda y aparece la figura misteriosa de la portada del EP.

Más lento, que no exento de caña, se presenta Out of gravity. Un medio tiempo, donde las guitarras cobran esplendor haciendo unos solos riffs made in DT y unos teclados mágicos que le dan colorido al tema.

Star of nothingness es una pieza instrumental de dos minutos escasos donde tan solo la guitarra eléctrica, acompañada de unos teclados oscuros, hacen su escueta aparición en este breve tema, que bien puede servir de interludio a los dos últimos temas del EP.

El cuarto tema, llamado To where fires cannot feed, arranca calmado para irrumpir a los escasos segundos las poderosas guitarras eléctricas de Niklas Sundin y Henrikkson. El vocalista Mike se desenvuelve aquí, entre guturales y voces crudas, que no sé cómo no se desgarra las cuerdas vocales en el intento. Ya avanzado, hacia la mitad aparecen unos teclados precisos, obra de Martin Brändström, para nuevo irrumpir la guitarra eléctrica vomitándonos un solo de auténtico vértigo, ejecutado a la perfección, volviendo al estribillo del tema para finalizar.

Cierra el EP, The bow and the arrow. Un temazo 100% DT, combinando lo que caracteriza a la banda: crudeza, melodía y un halo de oscuridad. Unos teclados que acolchan el tema, pero que no hacen que sea una balada precisamente, ya que cuenta con un potente estribillo acelerado por el resto de la banda.

Sin duda, este EP me deja un buen sabor de boca y le deja a uno con ganas de más. Espero que no se hagan los suecos y decidan sacar su décimo disco, pues aquí tenemos DARK TRANQUILLITY para rato.


Tracklist:

01 - Zero distance.
02 - Out of gravity.
03 - Star of nothingness.
04 - To where fires cannot feed. 
05 - The bow and the arrow.


Videoclip de "Zero Distance"

DARK TRANQUILLITY

viernes, 20 de abril de 2012

Reseña: ANATHEMA_Weather systems.

Desde que Steven Wilson (alma máter de los PORCUPINE TREE), esa deidad musical que ha revolucionado la escena progresiva británica y mundial, irrumpiera en la trayectoria de ANATHEMA como responsable de mezclas de su anterior álbum de estudio We’re here because we’re here (2010), el grupo ha conseguido elevar su talento hacia las cotas más altas de ese complejo y exigente universo que suponen géneros como el rock progresivo, el rock ambiental o incluso el post-rock a los que actualmente se encuentran adscritos. En esta ocasión, la banda ha contado con la colaboración de Christer-André Cederberg para las labores de producción de su nuevo trabajo Weather systems, sin desvincularse de esa acertada y novedosa línea musical que marcaron tanto Wilson como su afiliación al sello discográfico Kscope, especializado en dichos géneros.

El noveno disco de estudio de los británicos ha sido concebido entre su Liverpool natal, en el Norte de Gales y en Oslo durante 2011 –y parte de 2012- para salir a escena a partir del 16 de Abril con el propósito de volver a sorprender a la crítica, y como ya advirtiera la banda en sus declaraciones, con la intención de conmover profundamente al oyente, algo a lo que ya nos tienen acostumbrados si echamos la vista atrás.

De nuevo el artwork ha sido elaborado por el extraordinario ilustrador Travis Smith, quien a través de una portada inspirada visiblemente en las clásicas “floating islands” de Roger Dean, define de forma visual el contenido musical del disco y su revelador título. La climatología y sus cambios de estado se convierten en metáfora de los estados emocionales que determina la música del álbum. Melodías que simbolizan el viaje sonoro de la luz hacia la oscuridad y viceversa. Hablamos así de una obra cargada de paisajes musicales y de atmósferas o ambientes sonoros de extraordinaria belleza y melancolía.

El disco arranca como nunca había oído anteriormente en un álbum de la banda de Liverpool. Unos arpegios acelerados de guitarra acústica dan paso a uno de los temas más emotivos del disco. Es ANATHEMA 100%. Belleza y melancolía, de la que hacen una inmensa solemnidad, van cogidas de la mano en la primera parte de Untouchable. La voz de Vincent Cavanagh te transporta a un mundo de sensaciones donde parece cantar a un ser querido desaparecido: “I’ll never forsake your heart, I’ll never forget your face”. Muy emotiva. La continuación de Untouchable (muy del gusto del grupo esa fragmentación del título de sus canciones) es más pausada y relajada en lo musical, pero no exenta de sentimiento puesto que sigue cantando a ese ser querido tras su partida. Un ritmo in crescendo de piano y orquestaciones de fondo donde primero la voz de Vincent y posteriormente la voz de Lee Douglas, que entra en escena para convertirse en protagonista durante el resto del tema, nos sobrecogen y nos tienen el corazón en un puño cerrado. El resto de la banda se incorpora progresivamente a la canción para ponerle el broche de un modo enternecedor. Sin duda ese dueto que forman Vincent Cavanagh y Lee Douglas, se ha convertido en una marca de identidad del grupo, llegando a ser aún más destacado en este nuevo álbum. Un duelo de voces que desprende teatralidad y emotividad al más puro estilo de los fantásticos proyectos musicales de Arjen Lucassen (Ayreon).

The gathering of the clouds es el tema más corto del disco y probablemente el más intenso. Arranca con una tormenta para irrumpir con fuerza unos acordes de guitarra clásica donde resaltan el juego de voces melancólicas de Vincent y Lee Douglas. Aquí es donde comienzan a surgir vestigios de los ANATHEMA más oscuros. Sin dejarnos tiempo a tomar aire, Lightning song va conquistando nuestro oído con su dulzura. La voz de Lee Douglas suena melosa en esta canción, acompañando unas armonías que aumentan su intensidad hasta conseguir emocionarte. Es la magia de la música, que una canción consiga transmitirte mil y una sensaciones, y en lo que se refiere a ANATHEMA, muchos de sus temas consiguen cautivarte y seducirte. Tal vez el mejor tema del disco junto a Untouchables, culminando un arranque de disco más que sobresaliente, pudiendo consagrarse como un tema perfecto para cerrar el álbum. Un auténtico broche de oro que sin embargo nos conduce al ecuador del disco.

Sunlight arranca manso, con inusitada tranquilidad, para ir cogiendo gradualmente fuerza, a la manera del mejor post-rock (en la onda de SIGUR RÓS, EXPLOSIONS IN THE SKY,…), donde de nuevo las voces de Vincent y Lee Douglas te sobrecogen el alma. Un bello corte donde las guitarras y la batería ganan peso en la segunda mitad del tema, dotándolo de una mayor intensidad. Haciendo una clara referencia al título del álbum y a su leitmotiv, The storm before the calm te mete desde el primer segundo en tensión, como si se estuviera mascando la tragedia y vas viendo cada vez más claro el funesto final. Musicalmente estos seis minutos (de los diez que dura) de la canción esta sumergidos en ornamentos de matices electrónicos, que bien podrían ser de los mismos DEPECHE MODE, o incluso remitir al sonido de los progresivos PURE REASON REVOLUTION, creando ese ambiente misterioso y de tensión al tema. He aquí uno de los síntomas de la experimentación musical de la banda, que no dejan de introducir nuevos sonidos en sus discos. Pasados estos seis minutos, la canción toma otro rumbo, pasando de la tormenta a la calma, hasta alcanzar un sonido más sinfónico, muy característico de su sonido de antaño. La calma representada a través de un estilo más progresivo.

The beginning and the end fue otro de los adelantos que nos ofrecieron los ingleses del álbum. Sin ser una canción compleja como la anterior, también consigue cautivarte. Sencilla, sin rellenos y con un solo increíble de guitarra eléctrica. Adoptan en este trance un sonido más oscuro, más próximo al doom o al gótico que practicaban en lo finales de los noventa (Eternity, Alternative 4, Judgement). En la misma línea oscura, el siguiente tema. The lost child empieza con unos murmullos, y un pasaje musical de bella factura. Parece que estén extraídos de una banda sonora, pero no. Son obra de los ingleses, que en atmósferas se defienden a la perfección. Un piano de fondo acompaña a Vincent donde éste canta con cierta ansiedad, alcanzando un tono épico y trágico cuando grita desgarradamente “SAVE ME, SAVE ME”. Una canción melancólica con rabia contenida que evoluciona hacia un final con orquestación, épico y sinfónico.

Finaliza el disco Internal landscapes; una voz anónima nos introduce al tema, describiendo sus sentimientos a través de palabras que suenan a despedida –el disco parece girar en torno a este personaje-. Este último tema se presupone como un epitafio en el que la música se vuelve enternecedora y las voces brillan con fuerza, tanto la de Vincent como la de Lee Douglas. “I could say that I was peace, I was love, I was the brightness, it was part of my life”; tras estas melancólicas palabras finaliza una canción de belleza descomunal y un sonido ambiental y sosegado, ideal para culminar un disco magistral.

ANATHEMA son así, igual una canción te llena de esperanza, de lo maravillosa que puede llegar a ser la vida o por el contrario, inundarte en la tristeza y desesperación ante la muerte y ante este caos que es vivir. No por ello, quiero decir que lo hagan peor o mejor, simplemente en cualquiera de los casos los ingleses saben cautivarte, seducirte, conmoverte, etc. Saben transmitir mucho con su música y a la hora de la verdad, intentar plasmar esos sentimientos (musicalmente hablando) es difícil y tienen mucho mérito que lo consigan hacer. Es por eso, que este disco es uno de los discos que más ha conseguido tocarme la fibra sensible.

Cierto es que la banda ha evolucionado desde un sonido underground como el Doom o el Death Metal a un estilo más sofisticado como el Rock sinfónico-progresivo, y que últimamente parecen tender hacia melodías más accesibles y comerciales; pero no cabe duda de que han conseguido establecer un estilo muy personal, elaborado con una minuciosidad y un detallismo milimétrico a nivel de producción y de composición que rebosa calidad a raudales.

La tormenta antes de la calma, o la calma antes de la tormenta; en definitiva, dos estados musicales, dos aspectos emocionales representados a través de la música y que representan la vida misma. La luz y la oscuridad. La vida y la muerte. Esto es lo que define a una banda brillante: ANATHEMA.


Tracklist:

01 - Untouchable [Part I]
02 - Untouchable [Part II]
03 - The gathering of the clouds.
04 - Lightning song.
05 - Sunlight.
06 - The storm before the calm.
07 - The beginning and the end.
08 - The lost child.
09 - Internal landscapes.

Videoclip de "Untouchables" [Part I]

ANATHEMA

NOTA: En el análisis del disco he contado con la inestimable colaboración de Ricardo Martín.

lunes, 2 de abril de 2012

DÍA MUNDIAL DE CONCIENCIACIÓN SOBRE EL AUTISMO.

El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo, permanente y profundo. Afecta a la socialización, la comunicación, imaginación, planificación, reciprocidad emocional y conductas repetitivas o inusuales. Los síntomas, en general, son la incapacidad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias (movimientos incontrolados de alguna extremidad, generalmente las manos). Con el tiempo, la frecuencia de estos trastornos aumenta (las actuales tasas de incidencia son de alrededor 60 casos por cada 10.000 niños). Debido a este aumento, la vigilancia y evaluación de estrategias para la identificación temprana, podría permitir un tratamiento precoz y mejorar los resultados.

Su origen obedece a una anomalía en las conexiones neuronales que es atribuible, con frecuencia, a mutaciones genéticas. Sin embargo, este componente genético no siempre está presente, ya que se ha observado que los trastornos que sufre una persona autista pueden tener un componente multifactorial; dado que se ha descrito la implicación de varios factores de riesgo que actúan juntos. 

Los genes que afectan a la maduración sináptica están implicados en el desarrollo de estos trastornos, dando lugar a teorías neurobiológicas que determinan que el origen del autismo se centra en la conectividad y en los efectos neuronales fruto de la expresión génica. Hay varios tratamientos, pero no todos ellos se han estudiado adecuadamente. Las mejoras en las estrategias para la identificación temprana de la enfermedad utilizando, tanto las características fenotípicas como los marcadores biológicos (por ejemplo, cambios, electrofisiológicas) podrán mejorar la efectividad de los tratamientos actuales.

El bebé autista puede pasar desapercibido hasta el cuarto mes de vida; a partir de ahí, la evolución lingüística queda estancada, no hay reciprocidad con el interlocutor, no aparecen las primeras conductas de comunicación intencionadas (miradas, echar los brazos, señalar...)



Los niños con autismo se pueden integrar a escuelas regulares, siempre y cuando cuenten con los apoyos que requieren para aprender y desarrollarse en la escuela. Cada niño es único con sus fortalezas, gustos y retos. Es decir que tampoco los niños con autismo son iguales entre sí, por lo que en la escuela se debe formar un equipo de trabajo junto con la familia y si es necesario especialistas externos. Este equipo se encarga de definir los objetivos para el alumno, así como la forma en que van a trabajar con él. Es muy importante tomar en cuenta las fortalezas del niño al diseñar su programa.


lunes, 5 de marzo de 2012

Reseña: HORA ZULÚ_Siempre soñé saber sobre. Nadie negó nunca nada.

HORA ZULU ya está curtido en mil batallas, y el 2012 ha sido el año elegido para su regreso a los escenarios. Su quinto disco Siempre soñé saber sobre // Nadie negó nunca nada (enreversado título donde los haya) es la excusa perfecta para tal retorno. A sus espaldas, una trayectoria ascendente con discos, a cuál mejor, desde que comenzaron su andadura allá por el 2002 con su impresionante Me duele la boca de decirlo que incluía temazos de la talla de Tango, Andaluz de nacimiento o Agua de mayo; pero ahora lo que nos toca es centrarnos en el presente de la banda, en ese flamante nuevo álbum.

El pasado día 5 de Marzo fue la fecha escogida para lanzar Siempre soñé saber sobre // Nadie negó nunca nada y este servidor, como buen seguidor de la banda granadina, marchóse directo a la tienda de disco habitual de discos. Y ahí estaba, brillante, nuevo, reluciendo en la estantería. Regresé a casa, puse el disco en la minicadena, y tras varias escuchas estas fueron las conclusiones que extraje del disco, consecuentes de su posterior análisis que detallo a continuación.

De sopetón, unos interludios musicales breves llamados A Don Enrique, a Don Carlos, a Don Rafael y a Don Emilio despiertan mi curiosidad por saber quiénes pueden ser tales personas. Escuchando la entrevista que les hicieron el pasado 3 de marzo en el programa de RNE El Vuelo del Fénix (gran programa de actualidad metalera que os recomiendo, por si lo desconocéis), se despejan todas mis dudas. Estos interludios musicales van dedicados a la memoria de diversos artistas musicales que han influenciado a la banda granadina de una forma u otra. Estamos hablando del maestro del flamenco Enrique Morente, de los coplistas Carlos Cano y Rafael del León y, por último, del cantaor Emilio el Moro. Todos ellos ya fallecidos, de ahí el sentido homenaje a su memoria.

Despejada las equis sobre esas incógnitas, ahora sí, analizo el disco. A Don Enrique es el primer tema, a modo de intro, donde unas guitarras flamencas evocan la figura del gran maestro Morente. Mis barraqueras es el aperitivo que ofrecieron los granadinos para saciar el síndrome de abstinencia que teníamos ya algunos de la banda. Musicalmente no se aleja en absoluto del sonido típico de la banda, pero ya uno de echaba de menos esas riffs cañeros de Paco Luque entremezclados con guitarras aflamencadas, esa bestial pegada a la batería de Javi Cordovilla, el preciso bajo de Alex Bedmar, y la voz única de Aitor Velázquez, con sus elaboradas letras, sus rimas y su verborrea. El siguiente tema en caer es Gabinas de cochero, donde Aitor toma la batuta del tema cantando a sus anchas acolchándose en un ritmo de guitarras repetitivo, para llegar al estribillo donde canta más grave de lo habitual. Buen tema, en la línea habitual de la banda. Podría haber formado este tema perfectamente en su anterior disco Creer querer // Querer creer. No desentona ni un ápice. Una sirena nos introduce en el cuarto tema, Que la tierra te sea leve. Sirena que da paso a uno de los temas más cañeros del disco, sin restar ningún merito al resto. Aquí las guitarras de Paco Luque cobran mayor protagonismo adquiriendo más peso y sobre todo, contundencia. Musicalmente intercala pasajes metaleros de primer nivel, con flamenco. Me recuerda este tema inevitablemente, sabiendo que las comparaciones a veces pueden resultar a las odiosas, a LOS CHUNGUITOS. Pero ello no significa que esté exento de calidad, vuelvo a resaltar que es uno de los mejores temas del disco. El quinto tema es Crom en su montaña, y aquí los HORA ZULU se nos muestran más relajados. Un tema lento, precioso, donde Aitor nos deleita con su verborrea y sus rimas. Le acompañan guitarras flamencas, notorias influencias de su tierra natal.

A Don Carlos es el segundo interludio, de los cuatro que hay a lo largo del disco, a modo de homenaje al cantautor de coplas Carlos Cano. El séptimo tema Caigan del cielo recupera la caña, fusionando las guitarras eléctricas con las flamencas. Es una gozada poder disfrutar en nuestros oídos de la voz de Aitor, que, sin grandes esfuerzos es uno de los grandes vocalistas de este país. En el ecuador del disco, encontramos Otro guión sin escribir donde el ritmo de la batería de Javi nos introduce en el tema, y se van uniendo paulatinamente guitarra eléctrica, bajo y una voz en off que da paso a Aitor. Volvemos a la senda de los temas medio-lentos made in HORA ZULU. Nuestro entonces es un tema que destaca por sus punteos de fondo a lo largo del tema, salvo el estribillo que toman un matiz un pelín más rockero, para desembocar en un solo de gran calidad que desemboca en el final del tema. Mientras tanto Aitor, cantando a sus desaires e infortunios amorosos, como si nada. A Don Rafael, es el tercer interludio y sentido homenaje al coplista Rafael del León. Unas guitarras flamencas a lo largo del minuto y medio que dura el mismo interludio dan paso al tema que da nombre al disco.

Siempre soñé saber sobre es el décimo tema del disco, con un fondo musical muy del sur. De nuevo, notorias influencias de su tierra y es que ser andaluz se lleva en la sangre. Aires del sur intercalados con la pegada de la banda que demuestra su versatilidad y facilidad de adaptación a la hora de hacer un tema lento, medio-lento o un tema cañero. En Con un gesto podemos apreciar más nítidamente la labor de Alex al bajo, luciéndose. En el resto de temas pese que no lo podamos apreciar a primeras oídas, ahí está haciendo su papel Alex. Como novedad del disco, no en su carrera discográfica, este tema presenta unos scratches, como en sus temas de antaño, dando más colorido al tema recuperando a los HORA ZULU de la vieja escuela.

Nos vamos acercando al tramo final del disco con A Don Emilio (último interludio), donde unas emotivas guitarras acústicas y flamencas resuenan con brillo y firmeza. Que me mata arranca con caña, no tan acelerada como en otros temas pero sí recupera esa fuerza de antaño de los primeros discos. Fuerza que se va calmando cuando aparecen las guitarras flamencas y el bajo hasta llegar al estribillo donde la voz de Aitor me recuerda más a la de los primeros discos con esos rapeos. Aspirante a etilita es el último tema del disco, sin contar el tema extra de la edición especial. Acordes de bajo y redobles de batería anuncian el comienzo del final del disco. Un ritmo medio-lento acompaña a la voz de Aitor, que se explaya a gusto y cómodo en este tema. Gran tema para poner el broche de oro como colofón a su quinto disco llamado Siempre soñé saber sobre // Nadie negó nunca nada.

La edición especial del disco incluye un remix del tema Luego querrán, ya incluido en su anterior disco Creer querer // Querer creer. A la voz de Aitor, se le unen la de los raperos R de Rumba y Sho-Hai, de la ya mítica banda de Hip Hop, VIOLADORES DEL VERSO. Aparte de dicho tema, la edición especial tiene un espectacular artwork donde incluyen, entre otras cosas, fotos de la banda y en su reverso, las letras de las canciones incluidas en el disco.

Como conclusión, la vuelta de HORA ZULU al mundo musical ha valido la pena tras cuatro años largos de espera. Si bien, en cuanto lo musical se refiere no han arriesgado mucho, su regreso han traído a más de uno alegrías y ganas de verlos en directo, como es el caso de este servidor que aun tiene una deuda pendiente con estos granadinos en los escenarios. Una producción impecable, así como la calidad de las canciones. Canciones que, desde que comenzaran su carrera musical en plena efervescencia nu metalera allá en el 2002 han ido deleitando nuestros oídos con esas grandes composiciones con evidentes influencias de su sangre y tierra andaluza acompañados de ese espíritu granadino; que no hacen sino de HORA ZULU, una banda única e irrepetible. Recuerda: Siempre soñé saber sobre // Nadie negó nunca nada.


Tracklist:


01 - A Don Manuel.
02 - Mis barraqueras.
03 - Gabinas de cochero.
04 - Que la tierra te sea leve (S.T.T.L.)
05 - Crom en su montaña.
06 - A Don Carlos.
07 - Caigan del cielo.
08 - Otro guión sin escribir.
09 - Nuestro entonces.
10 - A Don Rafael.
11 - Siempre soñé saber sobre.
12 - Con un gesto.
13 - A Don Emilio.
14 - Que me mata.
15 - Aspirante a estilita.
Videoclip de "Mis Barraqueras"
Videoclip de "Que Me Mata"

HORA ZULU